Comprar una Meta Quest 3 de segunda mano puede ser una muy buena forma de ahorrar dinero, pero también una fuente de disgustos si no sabes qué revisar antes de cerrar el trato. En este artículo os explicamos todo lo que debéis comprobar para aseguraros de que la compra merece la pena.
Comprueba el estado de las lentes
Es lo primero que debéis revisar y lo más difícil y caro de reparar. Las lentes de la Meta Quest 3 son sensibles a los arañazos y al polvo interior, y una vez dañadas no hay forma sencilla de sustituirlas sin cambiar la unidad completa. Pensad que es una de las partes más caras de un visor y si se han dañado, olvidaos de que la garantía cubra los desperfectos, ya que se entiende que estos han sido producidos por el usuario y Meta no se hace responsable en estos casos.
Pedid siempre fotos con luz natural apuntando directamente a las lentes desde distintos ángulos. Los arañazos suelen ser visibles en este tipo de imágenes. Si podéis probarlas en persona, encendedlas y mirad a través de ellas hacia una superficie clara: cualquier raya, mancha o punto de polvo interior quedará perfectamente visible.
Comprueba la batería
La batería de la Meta Quest 3 ofrece entre 2 y 3 horas de autonomía cuando es nueva (dependiendo del uso que le estéis dando). Con el uso, esta capacidad va disminuyendo. Pedid al vendedor que os haga una demostración de autonomía real, o al menos que os indique cuánto tiempo llevan usando las gafas. Tened en cuenta, que la duración de la batería puede variar notablemente si jugáis en realidad mixta o utilizando apps de terceros como Quest Game Optimizer.
Lo ideal es que probéis en persona vosotros mismos la duración de la batería, fijándonos en cómo disminuye el porcentaje. Aunque lamentablemente, si no tenéis suficiente tiempo para hacerlo, hasta la hora de la verdad no sabréis si el estado es correcto o no. Como sucede con los móviles y con las lentes del visor, cambiar la batería no es nada sencillo, dado que tendréis que desmontar prácticamente la totalidad de las Meta Quest para acceder a ella y sustituirla, algo que no recomendamos hacer salvo que dejéis las gafas en manos profesionales.
Verifica el estado de la interfaz facial y las correas
Aunque es probable que el visor os venga con accesorios de terceros, si no es el caso, la espuma facial de Meta Quest 3 se deteriora con el uso, especialmente si el propietario anterior sudaba mucho o no la limpiaba regularmente. Revisar su estado es importante, aunque es uno de los elementos más baratos de sustituir si está en mal estado, dado que podéis cambiarla por un facial de terceros por menos de 20 €.
Las correas también merecen atención. La correa por defecto aguanta bien el uso normal, pero con el tiempo se puede deformar o incluso romper. Comprobad que el mecanismo de ajuste funciona correctamente. En caso de que os venga con un strap con batería, comprobad que funciona conectándola tanto a las Quest como cargando el strap directamente. Os recomendamos llevar una batería portátil a la revisión, dado que además de probar el strap, os permitirá comprobar que el cable USB-C y el puerto de carga de las gafas funcionan correctamente.
Revisa si tiene la cuenta de Meta antigua vinculada
Este es uno de los puntos que puede generar más problemas en las compras de segunda mano. Las Meta Quest 3 se vinculan a una cuenta de Meta, y si el vendedor no desvincula correctamente su cuenta antes de la venta, podéis encontraros con que las gafas no se pueden configurar con la vuestra. Antes de cerrar el trato, pedid al vendedor que realice un restablecimiento de fábrica delante de vosotros o que os demuestre que la cuenta ha sido desvinculada. Si compráis sin hacer esta comprobación y las gafas llegan vinculadas a otra cuenta, podéis tener problemas para usarlas.
Además, tened en cuenta que con dispositivos de segunda mano no podéis beneficiaros del sistema de referidos, por lo que es un punto negativo a considerar, sobre todo si el precio no dista mucho del de unas gafas nuevas.
Por último, no aceptéis como trato la compra de la antigua cuenta de Meta del propietario. Esto no está permitido por Meta, ya que contradice sus términos y condiciones, y pueden banear la cuenta en cualquier momento. Además, el antiguo propietario puede recuperar el acceso si la tiene vinculada a otros servicios de Meta, cambiar la contraseña o incluso llegar a bloquear el acceso a vuestras Meta Quest si llegase a denunciar su robo.
Comprueba los mandos
Los mandos de la Meta Quest 3 son los elementos que más desgaste físico acumulan. Revisad los siguientes puntos:
- Joysticks: comprobad que no tienen drift, es decir, que el cursor no se mueve solo cuando los joysticks están en reposo. Es el problema más común en mandos usados.
- Botones: probad todos los botones uno a uno para aseguraros de que responden correctamente.
- Sensores de seguimiento: revisad que los mandos realizan el tracking de vuestras manos correctamente.
- Pilas: menor importancia, pero comprobad que los compartimentos de pilas no tienen corrosión.
Conclusión
Para terminar, tened en cuenta que una unidad con lentes arañadas, batería degradada o mandos con drift puede acabar costándoos más dinero en reparaciones o sustituciones de lo que habéis ahorrado. Como referencia general, unas Meta Quest 3 de segunda mano en buen estado deberían estar entre un 25% y un 35% por debajo del precio de una nueva, además de venid con algunos accesorios. Si el precio es mucho más bajo que eso, es señal de que algo puede no estar bien.
Comprar una Meta Quest 3 de segunda mano es perfectamente viable si sabéis qué revisar. Los puntos críticos son las lentes, la cuenta de Meta vinculada y los joysticks de los mandos. El resto de elementos son más fáciles de sustituir o tienen menos impacto en la experiencia de uso. Si tenéis dudas sobre alguna compra concreta o queréis consejo de la comunidad antes de decidir, recordad que en nuestro servidor de Discord somos más de 12.000 jugadores de realidad virtual dispuestos a ayudar.
