«¡Toma tus baquetas y domina el ritmo! Porque aquí, el rock empieza con un golpe… literal.»
Esta noche me enteré de que mi amigo y compañero Haisenber ha decidido embarcarse en el mundo del periodismo, específicamente en el análisis de videojuegos. Algo en mí (y no es envidia, lo juro) despertó una chispa que me llevó a escribir también un artículo. Sin pensarlo mucho, me quedé mirando mis gafas de realidad virtual, dudando sobre qué juego elegir, hasta que recordé el último título que probé: Drums Rock.
¿Ser baterista es solo golpear tambores o realmente es ser el motor de una banda? Agarra tus baquetas y acompáñame en este recorrido para descubrirlo.
El espíritu del rock en VR
Nos encontramos con un juego musical desarrollado por el estudio español Garage51. Al igual que los clásicos Guitar Hero que dominaron en la década de 2010, aquí también debemos seguir el ritmo de las canciones, pero esta vez aporreando nuestra batería en un entorno de realidad virtual.
La experiencia comienza en un escenario infernal, rodeado de ríos de lava. Tras un breve tutorial, aprenderemos las bases: sacar nuestras baquetas de detrás de la espalda (usando los mandos de las Meta Quest) y agarrarlas con el gatillo lateral. Frente a nosotros se despliegan cuatro tambores y dos platillos, cada uno asociado a un color que coincide con unos simpáticos diablillos. Cuando la música comienza, nuestro objetivo es golpear el tambor correspondiente al color del diablillo en el momento justo, cuando un círculo en su cabeza se cierra. Cuanto mejor sea nuestra coordinación, mayor será nuestra puntuación.
Gameplay: más que golpear tambores
Drums Rock no se limita a lo básico. Además de los golpes simples, el juego introduce enemigos más grandes y desafiantes que llevan un número en su interior, indicando cuántas veces debemos golpearlos para eliminarlos. Pero no todo es precisión; el título también premia la habilidad. Si hacemos girar nuestras baquetas en el aire y las atrapamos al vuelo, o las soltamos tras golpear un tambor y las recogemos antes de atacar de nuevo, generaremos un golpe cargado, el cual multiplicará nuestra puntuación.
Por supuesto, también hay retos: si fallamos un golpe, nuestra barra de vida descenderá. Si nuestra vida llega a cero, tendremos que reiniciar el nivel.
En este punto he de recomendarte los G4 Pro Performance Controller Grips de la marca Kiwi. Para mi han sido indispensables para poder jugar sin preocupaciones. Son unas cubierta de protección con correas que hace supercómodo el agarre de los mandos de nuestras Meta Quest 3.
Diversión adictiva en campaña y desafío
Jugar la campaña es una experiencia divertida y altamente adictiva, que constantemente nos deja con ganas de «una canción más». Completarla puede llevar unas cinco horas, pero obtener todas las estrellas en cada nivel es un desafío que exige práctica y rejugabilidad.
La mecánica de jugar sentados es una decisión acertada, ya que evita mareos y hace que el juego sea accesible para casi cualquier persona. Es perfecto para disfrutar en familia o con amigos, y su simplicidad lo convierte en un éxito asegurado en fiestas o reuniones. Sin embargo, se extraña un modo multijugador para disfrutar con amigos en tiempo real, algo que sería una gran adición en futuras actualizaciones.
Un setlist para rockear
El repertorio de canciones incluye temas originales, grandes clásicos del rock y piezas más actuales. Entre las destacadas están «I Love Rock ‘n Roll«, «Bring Me to Life» de Evanescence y «Mirror Mirror» de Blind Guardian, entre otras. Además, el juego cuenta con DLC’s de pago que añaden packs de canciones, alcanzando más de 40 temas diferentes, lo que amplía su rejugabilidad.
La propia desarrolladora, Garage51, nos anima a personalizar el juego añadiendo nuestras canciones favoritas, y para ello ofrece un tutorial en su página web. Sin embargo, debo admitir que el proceso no me ha convencido: es largo y tedioso. Personalmente, no es algo para mí, por lo que no puedo recomendarlo. Aun así, espero que el juego te atrape lo suficiente como para que te animes a intentarlo, y que luego vuelvas aquí para contarme en qué me equivoqué al no darle una oportunidad.
¿Drums Rock o Beat Saber?
Las comparaciones son inevitables. Al hablar de juegos musicales en VR, es difícil no pensar en Beat Saber, el referente del género. Ambos ofrecen experiencias inmersivas y entretenidas, pero con estilos muy distintos.
Mientras Beat Saber te hace sentir como un Jedi cortando bloques al ritmo de música electrónica, Drums Rock te pone en la piel de un rockero enfrentando demonios musicales con tu batería. Si amas la precisión y la electrónica, Beat Saber será tu juego; pero si prefieres la energía del rock y una experiencia más relajada, Drums Rock será tu elección.
El rock nunca se apaga.
Gracias por tomarte el tiempo de leer mi primer artículo en VR Patch. Es un honor compartir esta pasión por los juegos de realidad virtual contigo, tus comentarios significan mucho para mí y me encantaría saber qué opinas:
¿Te animarías a darle una oportunidad?
Te dejo un enlace a Drums Rock con un pequeño descuento.
¡Muchísimas gracias!

Pues no se nota que sea tu primer analisis, yo lo tengo y coincido totalmente en todo lo mencionado eres un crack
No deberías hacer estos artículos ya que odio el rock y por tu culpa ya me pica otro juego que no debería ! maravilloso artículo !